Vettel regaló el GP de Canadá

Sebastian Vettel tenía la carrera ganada, había destrozado a Leclerc y mantenía a Hamilton a raya. Todo apuntaba a una victoria brillantísima en un fin de semana perfecto… cuando llego el error.

Corría la vuelta 48, cuando Seb se salió en la primera enlazada del sector uno, un izquierda derecha fulgurante, donde el coche se le fue y se metió en la hierba. En su regreso a pista, y viendo que Hamilton le adelantaba, Vettel giró el volante para tapar el hueco y cerrar a Lewis contra el muro.

Los comisarios (con Emmanuele Pirro a la cabeza, ex piloto italiano para más inri) lo vieron claro y le aplicaron 5 segundos de penalización. «Nos están robando», dijo Vettel al enterarse, con su conocido mal perder. No es así. Una cosa es volver tras un error y otra no dejar espacio transitable con una pared como barrera. Hamilton tuvo suerte de poder frenar y no estamparse. El reglamento dice que «hay que regresar a pista de manera segura», cosa que el alemán no hizo en ningún momento.

Así, Hamilton, pese a entrar segundo, se lleva el quinto triunfo del año en siete grandes premios y suma ya 162 puntos, por los 100 de Sebastian. Es un pleno total para los de Mercedes, que no ceden ni en los circuitos en los que son inferiores.

Lewis presionó cuando otros se hubieran conformado con el segundo y eso le hizo cobrar la presa. Ese es su gran mérito de hoy. Sabe perfectamente el inglés que Vettel acusa la situaciones de presión, como en Alemania 2018 y que la posibilidad de un error del tetracampeón estaba presente. No se equivocó. «No es la forma en la que me hubiera gustado ganar», dijo deportivo al acabar Hamilton. Son siete triunfos en Montreal para el mejor piloto de la actual parrilla.

El acto de Vettel, cambiando el cartel del número 1 y ganador de la prueba a su coche, está fuera de lugar, y cuadra en su cruce de cables cuando todo no sale como él quiere, como cuando abordó a Hamilton en Bakú bajo ‘safety car’ y ni siquiera se disculpó ni admitió error alguno.

Antes de eso estacionó lejos del parque cerrado, para que su coche no quedara emparejado al de Hamilton como segundo de la prueba. Gestos poco deportivos e infantiles para todo un profesional con una década de experiencia.

Clasificación Gran Premio de Canadá

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