A 75 años del primer éxito de José Froilán González y Ferrari en Fórmula 1

El sueño de «Il Cavallino Rampante» se cumplió aquel 14 de julio de 1951 con la conducción de un argentino en el GP de Gran Bretaña en Silverstone.
Charles Leclerc logró en el Gran Premio de Gran Bretaña de 2026 la 250° victoria de la Scuderia Ferrari en el campeonato del mundo de Fórmula 1 desde su debut en 1950, casi 75 años exactos después del «primerísimo» éxito de un coche inscrito por Enzo Ferrari en la disciplina.
En una época poblada de grandes nombres –Farina, Ascari, Fangio-, sin embargo no fue uno de los más memorables quien brindó ese honor a la escudería, sino que fue José Froilán González. El argentino, por entonces de 28 años, era una fuerza de la naturaleza de físico imponente, apodado el «Toro de la Pampa».
Quizás no llegó a destacar como algunos de sus pares, pero no por ello dejaba de ser un adversario temible en pista y había sabido convencer a Enzo Ferrari de que confiara en él para la temporada 1951, después de haber debutado con un Maserati privado en 1950.
En el GP de Gran Bretaña de 1951, 5° prueba del calendario de una temporada que contaba con ocho y hasta entonces estaba dominada por el duelo entre Giuseppe Farina -1° campeón del mundo de F1– y Juan Manuel Fangio, González sorprendió a todos dando a Ferrari la «pole position». Se trataba de un 1° golpe: fuera de las 500 Millas de Indianápolis, que en ese entonces eran parte del calendario, nunca otro coche que no fuera un Alfa Romeo había salido desde la «pole» en F1.

Al día siguiente, tras un breve paso por el liderato de Felice Bonetto -que encabezó la «primerísima» vuelta al volante de un Alfa 159 oficial– la carrera se redujo rápidamente a un pulso entre González y Fangio, en un duelo 100% argentino.
Sin embargo -un buen recordatorio de que la Fórmula 1, desde sus orígenes, era también una carrera de gestión y de elecciones técnicas- la prueba en realidad se iba a decidir principalmente… por el consumo de combustible.
En efecto, mientras que los Alfa Romeo 159 consumían mucho combustible y debían detenerse dos veces, para repostajes largos, la Ferrari 375 era mucho más económico. A González le bastó una sola parada para completar los 418 kilómetros y 2h42m de carrera, con 51 segundos de ventaja sobre Fangio, el único piloto que aún estaba en la vuelta del líder.
Por 1° vez en la historia del campeonato fuera de la Indy 500, por tanto, no ganaba un Alfa Romeo. Ferrari, que el año anterior había pasado por alto la prueba inaugural del campeonato del mundo en Silverstone -prefiriendo por entonces las primas más sustanciosas del GP de Mons en F2-, conocía el 1° de su larga serie de éxitos, que además se ampliaría ya en las dos pruebas siguientes con los triunfos de Alberto Ascari en Alemania y Italia.

Pero en ese momento, el constructor de Maranello aún no era la fuerza histórica que conocemos hoy. Unos 30 años más tarde, Enzo Ferrari escribiría, de hecho, en «Ferrari 80», por qué aquel éxito había tenido un sabor tan especial para él, cuya historia personal con Alfa Romeo lo había visto ser probador, piloto y responsable de competición.
«Cuando, en 1951, José Froilán González, al volante de una Ferrari, consiguió por 1° vez superar a las 159 y a todo el equipo Alfa Romeo, lloré de felicidad», escribía «Il Commendatore», «pero a esas lágrimas de alegría se mezclaban también lágrimas de dolor, porque aquel día me dije: ‘He matado a mi madre.'»
Sin duda aquello era difícil de imaginar en 1951, pero Alfa Romeo, fuerza dominante de los inicios de la F1, iba entonces a dejar vía libre a Ferrari para ocupar su lugar. Si bien Fangio consiguió, al volante del 159, su 1° título mundial al término de la temporada 1951, la marca del trébol de cuatro hojas se retiró después de aquella temporada, para concentrarse en los coches deportivos.
Ferrari inició entonces directamente su cosecha de títulos mundiales, con las coronas de Ascari en 1952 y 1953. En total, hasta la fecha, además de sus 250 éxitos, la «Scuderia» cuenta con 16 campeonatos de constructores, 15 campeonatos de pilotos y 254 «pole positions»; en cada estadística, se trata de un récord.




